En "Enlace Turístico" de este domingo a las 20,30 h por Canal Metro, Manuel Sierra entrevistó a Evangelina Quarin, secretaria de Gestión Turística de Catamarca. Juntos analizaron qué acciones se necesitan para posicionarse dentro de los grandes jugadores del turismo nacional. ¿Qué incentivos ofrece Catamarca a los inversores turísticos y qué condiciones deben cumplir para acceder a esos beneficios? ¿Cómo se articula la estrategia turística con las otras actividades económicas prioritarias, como la minería y la agroindustria? ¿Cómo se busca involucrar a las comunidades para que reconozcan al turismo como una fuente de empleo y desarrollo?
Este es el resumen de lo que nos dijo:
“Catamarca es mágica, sus experiencias, sus atractivos y única”, resumió Evangelina Quarin al describir la identidad de un destino que, según reconoció, todavía tiene mucho camino por recorrer para alcanzar el reconocimiento que merece.
Un destino con atractivos únicos y mucho por descubrir
La provincia cuenta con paisajes que se destacan por su singularidad y que constituyen algunos de sus principales argumentos para competir en el mercado turístico nacional. Entre ellos, Quarín mencionó el Campo de Piedra Pómez, el Balcón del Pissis, las dunas y las termas de Fiambalá, además de los atractivos de Antofagasta de la Sierra y la región de la Puna.
“Son paisajes y experiencias que se viven solo en Catamarca”, sostuvo, al explicar que la estrategia de promoción apunta a dar mayor visibilidad a esos lugares y facilitar que más viajeros los incorporen entre sus opciones.
La funcionaria también remarcó que conocer la provincia requiere planificación. Las distancias entre localidades son extensas y, por eso, recomendó dedicarle tiempo al recorrido para disfrutar de sus diferentes regiones sin apuro.
Una alternativa es comenzar por San Fernando del Valle de Catamarca y luego avanzar hacia el oeste provincial, donde se concentran algunos de los paisajes más reconocidos. En las cercanías de la capital, en tanto, las villas veraniegas como El Rodeo y La Junta ofrecen ríos, vegetación y escenarios naturales que adquieren especial protagonismo durante el verano.
“Cada lugar tiene su magia”, afirmó Quarín, quien consideró que una sola visita difícilmente alcance para conocer toda la diversidad de la provincia.
La conectividad aérea, uno de los principales obstáculos
Aunque Catamarca cuenta con rutas terrestres que permiten recorrer distintas zonas de su territorio, la conectividad aérea continúa siendo una de las principales dificultades para impulsar el desarrollo turístico.
La secretaria señaló que la provincia trabaja para conseguir nuevas conexiones con Buenos Aires y otros puntos del país, con el objetivo de facilitar la llegada de visitantes y mejorar las condiciones de acceso al destino.
La falta de alternativas aéreas, sumada al costo de los pasajes y a las distancias que deben recorrerse dentro de la provincia, incide en el precio final de la experiencia turística.
“Somos uno de los destinos más caros también”, reconoció Quarín, al señalar que la conectividad y las tarifas constituyen cuestiones centrales para mejorar la competitividad de Catamarca.
En paralelo, destacó las inversiones realizadas en infraestructura vial y la apertura de nuevos caminos que permiten conectar destinos y ampliar las posibilidades de diseñar circuitos turísticos. Entre las conexiones mencionadas se encuentran los corredores que vinculan Fiambalá con Antofagasta de la Sierra y con Belén.
Para la funcionaria, contar con buenas rutas es una condición fundamental, pero no suficiente: el crecimiento también requiere ampliar la oferta de alojamiento y mejorar los servicios disponibles para los visitantes.
Más plazas hoteleras y condiciones para atraer inversiones
La disponibilidad de servicios turísticos aparece como otro de los puntos pendientes. Quarín sostuvo que la provincia necesita más inversiones privadas, especialmente para ampliar la capacidad hotelera y acompañar una eventual expansión de la demanda.
En ese sentido, indicó que Catamarca dispone de una ley de fomento que contempla beneficios para los inversores, entre ellos exenciones impositivas y otras herramientas destinadas a promover proyectos productivos.
Si bien aseguró que el interés por invertir en turismo comienza a hacerse visible, consideró que todavía es necesario consolidar las condiciones para que esas iniciativas se traduzcan en nuevos emprendimientos.
La apuesta del Gobierno provincial al turismo forma parte de una estrategia que también incluye a la minería y la agroindustria. Para Quarín, el desafío consiste en aprovechar el potencial de la actividad turística como generadora de empleo y como herramienta para diversificar la economía de las distintas localidades.
“Todo lo que desarrolla económicamente a la provincia, todo ese impacto que genera, la generación de empleo que da el turismo”, señaló al explicar por qué el sector ocupa un lugar relevante en la agenda de gestión.
La funcionaria también destacó que el empleo turístico no se limita a hoteles y agencias de viajes, sino que alcanza a una amplia variedad de actividades y prestadores locales, desde quienes ofrecen excursiones hasta quienes ponen sus recursos y conocimientos al servicio de los visitantes.
La Fiesta Nacional e Internacional del Poncho, una vidriera para Catamarca
Uno de los principales productos turísticos de la provincia es la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho, un encuentro que reúne artesanías, gastronomía, producción local, espectáculos y propuestas de los municipios catamarqueños.
Según los datos aportados por Quarín en la entrevista, la última edición se desarrolló durante diez días y registró una convocatoria superior a la del año anterior. La funcionaria destacó la participación de más de 1.800 expositores entre artesanos, gastronómicos, productores y emprendedores, además de más de 200 propuestas artísticas distribuidas en cinco escenarios.
También resaltó la presencia de agencias de viajes que organizaron grupos específicamente para asistir al evento, una señal del potencial de la fiesta como motivación para viajar y conocer otros atractivos provinciales.
“Es nuestra manera de mostrarle al país y al mundo todo lo que tiene Catamarca, todo lo que somos”, expresó.
La celebración funciona así como una vidriera de la identidad cultural catamarqueña, al tiempo que permite a los municipios presentar su oferta y a los artesanos exhibir sus producciones. El poncho ocupa un lugar central, aunque el encuentro también reconoce otras expresiones de la artesanía local y nacional.
Para la secretaria, el evento se consolida como el principal producto turístico de invierno de la provincia y una herramienta clave para atraer visitantes en una época del año en la que Catamarca busca fortalecer su posicionamiento.
Enoturismo y patrimonio cultural, otras oportunidades de crecimiento
Más allá de sus paisajes y de la Fiesta del Poncho, Catamarca trabaja para diversificar su oferta mediante el desarrollo de productos como el turismo del vino.
Quarín señaló que existen bodegas que avanzan en la recepción de visitantes y en la organización de circuitos. La provincia busca posicionar sus vinos de altura y vincular la actividad vitivinícola con experiencias turísticas que permitan descubrir el territorio desde otra perspectiva.
El patrimonio arqueológico y cultural también constituye un diferencial. Durante la entrevista se destacó el valor de sitios como El Shincal de Quimivil, cuya preservación y puesta en valor contribuyen a enriquecer la experiencia de quienes visitan la provincia.
La funcionaria sostuvo que conservar estos recursos implica reconocer su importancia histórica y cultural, además de garantizar que puedan ser disfrutados por los visitantes sin perder su valor patrimonial.
En ese sentido, el desarrollo turístico supone no solo promocionar atractivos, sino también protegerlos y ofrecer servicios que permitan conocerlos de manera adecuada.
El trabajo conjunto entre el sector público y el privado
La estrategia de posicionamiento turístico también se apoya en la articulación con el sector privado. Quarín mencionó el trabajo con cámaras empresariales, asociaciones hoteleras, agencias de viajes y el buró de convenciones.
Según explicó, la coordinación entre los distintos actores resulta indispensable para mejorar la oferta, desarrollar nuevos productos y sostener las acciones de promoción.
La funcionaria destacó, además, la importancia de involucrar a las comunidades locales. Consideró que los propios catamarqueños son protagonistas de la difusión del destino, tanto por el orgullo que sienten por su provincia como por la experiencia que brindan a quienes la visitan.
“Nosotros tenemos que salir al mundo a contar lo que tenemos”, afirmó.
En ese marco, señaló que la llegada de nuevos perfiles de viajeros constituye una oportunidad. Además de los visitantes que tradicionalmente recorrían la provincia, observan un mayor interés de grupos de amigos, jóvenes y grupos de mujeres que contratan excursiones para conocer el oeste y la Puna.
Un destino para visitar durante todo el año
Catamarca busca ampliar la temporada turística y mostrar que su oferta no se limita a un único momento del calendario. Las villas veraniegas cercanas a la capital, los paisajes del oeste, las termas, las bodegas y el patrimonio cultural permiten construir diferentes propuestas según la época del año.
Quarín mencionó los meses de abril a junio y el período que comienza en septiembre como alternativas para organizar viajes, aunque señaló que la elección depende de la región que se quiera visitar. Durante el invierno, la Fiesta del Poncho se convierte en uno de los grandes atractivos de la agenda provincial.
La funcionaria también recomendó que quienes conozcan Catamarca regresen para descubrir lugares que hayan quedado pendientes. La diversidad geográfica, que va desde ambientes verdes hasta paisajes áridos de altura, permite combinar experiencias muy diferentes dentro de un mismo territorio.
El desafío, admitió, sigue siendo considerable. La provincia necesita mejorar la conectividad aérea, ampliar los servicios, sumar plazas hoteleras y atraer inversiones que acompañen la promoción.
Pero el objetivo está definido: transformar el potencial natural y cultural de Catamarca en un desarrollo turístico sostenido.
“Estamos conscientes de que todavía nos falta para seguir creciendo turísticamente, pero sin duda estamos en el camino adecuado”, concluyó Quarín, con la expectativa de que cada vez más argentinos descubran una provincia que todavía tiene mucho por mostrar.